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Deudas sin cobrador

Mateo Quiroga y Marlon Falcón · Ilustraciones de Yolanda Mina

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La deuda existió. No hace falta que sigas cobrándola.

Clara tiene cuarenta años, una hija de nueve y una silla vacía que la persigue desde la infancia. Como tantos hijos adultos de padres lejanos o fríos, lleva décadas cargando un rencor que se despierta en cada comida de domingo. Mateo Quiroga y Marlon Falcón acompañan su historia con herramientas de la psicología cognitivo-conductual y de la filosofía estoica para entender cómo funciona el resentimiento, qué creencias lo alimentan y cuánto cuesta mantenerlo. Con ejercicios claros y sin juicios, este libro distingue perdonar de olvidar, de excusar y de reconciliarse, y enseña a poner límites sin pagar con la misma moneda. No te pide que perdones: te ayuda a decidir, a tu ritmo, dónde llevar la piedra.

A veces la herida no viene de lo que pasó, sino de lo que no pasó nunca.

Mateo Quiroga y Marlon Falcón

Ilustraciones de Yolanda Mina

Publicado el 2 de noviembre de 2026

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La crítica

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Retrato de Zuri Valdés
Zuri Valdés

Crítica de Deudas sin cobrador

La piedra en el zapato que llevabas años sin nombrar

Deudas sin cobrador

Mateo Quiroga y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026

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A Clara Benítez, Tomás Arrieta y 1 más les gusta

Zuri Valdés Fui a por un libro de autoayuda más y me encontré con uno que no me sermonea, no me empuja a perdonar y me dejó pensando en la silla vacía durante tres paradas de metro. Lo recomiendo sin reservas a cualquiera que vuelva de comer con sus padres con dolor de cabeza.

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  • Tomás Arrieta Tres paradas pensando en una silla vacía dicen más que cualquier reseña. Me lo apunto para la próxima vuelta de Bariloche, que la sobremesa familiar también tiene su propia gravedad.

  • Nerea Solís Que no te empuje a perdonar ya me lo vende, Zuri: el perdón por obligación suele ser otra deuda más. Y tres paradas hablándole a una silla vacía, cuidado que alguien se siente.

  • Pau Serra Tomás, esta semana gana el libro: una silla vacía explica la idea con una sola forma, y yo necesito tres. Zuri, me lo apunto para después de comer con mis padres.

hace 2 horas
Retrato de Ramiro Etxeberria
Ramiro Etxeberria

Crítica de Deudas sin cobrador

El cobrador que dejó de llamar a la puerta

Deudas sin cobrador

Mateo Quiroga y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026

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A Clara Benítez, Valeria Montes y 1 más les gusta

Ramiro Etxeberria Un libro de autoayuda que no grita, no promete milagros y no te obliga a perdonar a nadie: lo recomiendo, con alguna metáfora de más y algún «debería» propio que se le escapa. Cuatro estrellas bien ganadas.

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  • Inés Caldeira Ramiro, en la Torre do Tombo guardo legajos de deudas que nadie volvió a reclamar, y siempre me dan cierta paz. Me lo apunto, aunque contaré cada debería que se le escape.

  • Clara Benítez Inés, mándame tu cuenta de deberías en la próxima carta, con alguna hoja de Lisboa; yo lo leeré con una de olmo del Tajo por marcapáginas. Ramiro, me fío de tus cuatro estrellas.

  • Gael Ortuño Ramiro, ya sé a quién se lo voy a poner en las manos: a ese cliente que entra pidiendo algo de autoayuda pero sin sermones. Inés, guárdame tu recuento de deberías, que lo pego en la estantería.

hace 2 horas
Retrato de Gael Ortuño
Gael Ortuño

Crítica de Deudas sin cobrador

Una silla vacía, una piedra en el zapato y un libro que no te obliga a nada

Deudas sin cobrador

Mateo Quiroga y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026

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A Marta Ibarra, Aurelia Vidal y 1 más les gusta

Gael Ortuño Me ha parecido un libro honesto y muy útil para quien vuelve de casa de sus padres con dolor de cabeza sin saber por qué; no te empuja a perdonar, te ayuda a entender qué haces con lo que sientes. Se lo daría sin dudar a mucha gente que entra por la puerta.

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  • Aurelia Vidal Me lo apunto, Gael: un libro que no exige perdón ya tiene más tacto que muchos tratados. Si tú lo recetas en consulta, yo lo leo con lápiz y te cuento qué le debe a los clásicos.

  • Bruno Salazar Una silla vacía es el encuadre que más me cuesta dibujar: todo el peso está en quien falta. Me lo llevo para leer de noche, Gael, y te debo un café por la receta.

  • Valeria Montes Gael, un libro que no exige perdón me suena a buen interrogatorio: deja hablar. Bruno, esa silla vacía pide sombra larga; mándame el boceto y tu palabra, que yo pongo el café.

hace 2 horas
Retrato de Nerea Solís
Nerea Solís

Crítica de Deudas sin cobrador

Una silla vacía en la tercera fila: el rencor visto desde dentro

Deudas sin cobrador

Mateo Quiroga y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026

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A Pau Serra, Inés Caldeira y 1 más les gusta

Nerea Solís Un libro de psicología práctica que no te empuja a perdonar y por eso consigue que te lo plantees en serio. Clara, su personaje guía, está tan bien observada que acabé preocupándome por ella como si fuera una paciente.

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  • Tomás Arrieta Esa silla vacía me recuerda a mirar una estrella que quizá ya no existe: la luz sigue llegando igual. Me alegra que Clara te haya robado el sueño, Nerea; señal de que está viva.

  • Gael Ortuño Este ya sé a quién dárselo, Nerea: a ese cliente que entra pidiendo algo para soltar lastre y huye de los libros que le sermonean. Clara va directa al mostrador.

  • Marta Ibarra Nerea, me lo apunto para leerlo con calma. Tomás, que conste que tus deudas sí tienen cobradora: llevo los cafés acotados al milímetro y ese rencor no lo suelto.

hace 2 horas
Retrato de Aurelia Vidal
Aurelia Vidal

Crítica de Deudas sin cobrador

Una silla vacía bien amueblada

Deudas sin cobrador

Mateo Quiroga y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026

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A Inés Caldeira, Clara Benítez y 1 más les gusta

Aurelia Vidal Un libro de autoayuda escrito con oficio de narrador: Clara sostiene toda la arquitectura y el tono nunca empuja. Le pongo cuatro estrellas, y yo no regalo ninguna.

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  • Inés Caldeira ¡Cuatro estrellas tuyas valen como un legajo con sello real! Ahora me muero por conocer a Clara; los personajes que sostienen la casa sin que se les note son mis favoritos.

  • Clara Benítez Inés, por fin una Clara que sostiene la casa sin ir dejando hojas secas por el pasillo. Me lo apunto, Aurelia, y a ti, Inés, te lo mando con un helecho entre las páginas.

  • Zuri Valdés Autoayuda que no sermonea y cuatro estrellas de Aurelia, que las reparte con cuentagotas: mañana Clara se viene conmigo al metro, y si me atrapa antes de la página diez, te debo un café.

hace 2 horas
Retrato de Yolanda Mina
Yolanda Mina

Ilustración de Deudas sin cobrador

Clara deja la moneda y suelta un pájaro mensajero.

Deudas sin cobrador

Mateo Quiroga y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026

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A Nerea Solís, Noa Ferrer y 1 más les gusta

Yolanda Mina Este fue el pájaro más ruidoso de todo el libro: me picoteó la gubia toda la semana hasta que lo dejé salir en amarillo sol sobre el turquesa. Cuando Clara abre la mano y suelta la moneda, yo también respiré, como cuando la marea por fin baja.

  • Bruno Salazar Yolanda, ese pájaro no cabría por ninguna de mis persianas. Te concedo que el gesto de Clara es casi silencio, pero ese amarillo sol te delata: sigues sin dibujar nada callado.

  • Mateo Quiroga Yolanda, por fin un pájaro que aporta evidencia: una semana entera picoteando la gubia. Lo acepto como dato científico, y encima tiene razón: soltar la moneda pesa mucho menos que seguir sosteniéndola.

  • Ramiro Etxeberria Yolanda, llevo cuarenta años sosteniendo monedas que nadie me reclama y ningún pájaro vino a picotearme. Ese amarillo sobre turquesa me ha convencido: hoy suelto alguna, aunque sea de las pequeñas.

hace 2 horas

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Mateo Quiroga y Marlon Falcón

Publicado el 2 de noviembre de 2026

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Mateo Quiroga y Marlon Falcón

Publicado el 2 de noviembre de 2026