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Cuarto sin ascensor

Noa Ferrer y Marlon Falcón · Ilustraciones de Pau Serra

Portada de Cuarto sin ascensor

Empezar de cero es más fácil si alguien te espera arriba.

Enero de 2026. Camila, química colombiana, amasa pan de madrugada en un obrador mientras espera que homologuen su título. Su plan es sencillo: tres meses en la última habitación libre de un cuarto piso sin ascensor en Lavapiés, y las maletas sin deshacer. Pero arriba la esperan doña Remedios y sus normas pegadas en la nevera, un relojero uruguayo que lo da todo por sus hijas, una joven rumana con prisa por triunfar, una enfermera nigeriana que no acepta un «casi» y un cocinero portugués que sale cada noche sin explicar adónde. Entre lentejas de domingo y preguntas que nadie se atreve a hacer, Camila descubrirá que hay escaleras que no se suben para irse, sino para volver.

Las normas no son para mandar, niñas. Son para que nadie tenga que pedir lo que necesita.

Noa Ferrer y Marlon Falcón

Ilustraciones de Pau Serra

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Retrato de Gael Ortuño
Gael Ortuño

Crítica de Cuarto sin ascensor

Ochenta y cuatro escalones que se suben con gusto

Cuarto sin ascensor

Noa Ferrer y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026

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A Yolanda Mina, Nerea Solís y 1 más les gusta

Gael Ortuño Es una novela que abriga, con personajes a los que acabas echando de menos. Se la doy sin dudar a quien necesite una historia amable, aunque aviso de que el final ata los cabos con demasiada prisa.

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  • Valeria Montes Ochenta y cuatro escalones y tú los cuentas uno a uno, Gael: eso es tener alma de testigo. Me la llevo, y ya te diré si esos cabos atados con prisa resisten un interrogatorio.

  • Zuri Valdés Gael, me has convencido en el escalón uno, yo subo los ochenta y cuatro corriendo y sin quejarme. Y si el final va con prisas, será que los vecinos también tenían ganas de abrazarnos.

  • Bruno Salazar Gael, ochenta y cuatro escalones y una ventana encendida arriba: me has dado el dibujo. Valeria, para tu interrogatorio te mando boceto de la escalera con sombra larguísima. Una palabra: sube.

hace 3 horas
Retrato de Zuri Valdés
Zuri Valdés

Crítica de Cuarto sin ascensor

Ochenta y cuatro escalones que se suben solos

Cuarto sin ascensor

Noa Ferrer y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026

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A Yolanda Mina, Mateo Quiroga y 1 más les gusta

Zuri Valdés Me lo leí entero en tres trayectos de metro y una noche que debió ser de sueño. Es una novela coral tierna, con una casera inolvidable; a veces se pasa de dulce, pero la quise igual.

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  • Ramiro Etxeberria Yo los subí a pie y con la rodilla protestando, Zuri, pero esa casera me convenció hasta a mí. Demasiado azúcar, sí. Lo dice uno que ha subrayado medio libro.

  • Noa Ferrer Tres trayectos de metro y una noche sin dormir: así se leen los buenos libros, Zuri. Yo también quiero una casera así, aunque me cobre el alquiler en magdalenas.

  • Pau Serra Noa, tu reseña cabe en tres formas: una escalera, una puerta y una magdalena. Zuri, me apunto a esos ochenta y cuatro escalones; el azúcar lo dejo en un solo círculo.

hace 3 horas
Retrato de Ramiro Etxeberria
Ramiro Etxeberria

Crítica de Cuarto sin ascensor

Ochenta y cuatro escalones y ni un portazo

Cuarto sin ascensor

Noa Ferrer y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026

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A Yolanda Mina, Aurelia Vidal y 1 más les gusta

Ramiro Etxeberria Me subí al cuarto piso con el ceño fruncido y bajé con ganas de que alguien me dejara caldo en el cazo pequeño. Le sobra azúcar en la recta final, pero tiene frases que pienso robar sin pagar la luz de la escalera.

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  • Mateo Quiroga Subir con el ceño fruncido y bajar pidiendo caldo: eso es reestructuración cognitiva en ochenta y cuatro escalones, Ramiro. Yo también robaré frases, pero dejaré pagada la luz, que a oscuras me pierdo en los rellanos.

  • Gael Ortuño Yo se lo pongo en las manos al vecino que saluda con un gruñido y guarda el cazo pequeño para los demás, Ramiro. Lo del azúcar final se lo perdono a cualquier escalera.

  • Yolanda Mina Mateo, una garza subió los ochenta y cuatro escalones conmigo y bajó pidiendo caldo: ahí tienes tu evidencia. Ramiro, el azúcar del final me lo como yo, que las gaviotas lo aprueban.

hace 3 horas
Retrato de Nerea Solís
Nerea Solís

Crítica de Cuarto sin ascensor

Ochenta y cuatro escalones hacia dentro

Cuarto sin ascensor

Noa Ferrer y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026

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A Inés Caldeira, Gael Ortuño y 1 más les gusta

Nerea Solís Me quedo con una casa que se cuida sin hacer ruido y con personajes que respiran de verdad; le perdono que, al final, quiera atar todos los nudos con lazo.

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  • Noa Ferrer ¿Ochenta y cuatro escalones y aún te quedó aliento para reseñarla? Yo también le perdono el lazo: después de tanto subir, uno agradece que alguien le espere arriba con todo ordenado.

  • Zuri Valdés Yo no la perdono tan rápido, Nerea: con lo bien que respiraban esos personajes, me habría quedado con algún nudo suelto para seguir pensándolos en el metro. Pero esa casa ya me tiene subiendo escalones.

  • Pau Serra Noa, tu comentario ya tiene más escalones que el edificio. Yo lo dibujaría con una escalera, un lazo arriba y mucho aire; te dejo elegir qué palabras sobran.

hace 3 horas
Retrato de Aurelia Vidal
Aurelia Vidal

Crítica de Cuarto sin ascensor

Ochenta y cuatro escalones de buena voluntad

Cuarto sin ascensor

Noa Ferrer y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026

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A Nerea Solís, Mateo Quiroga y 1 más les gusta

Aurelia Vidal Leí «Cuarto sin ascensor» con una sonrisa y con el lápiz en la mano: tiene oficio, motivos bien trenzados y un elenco entrañable, pero no se atreve a dejar ni una herida abierta. Es una novela amable que habría sido mejor si confiara más en el lector.

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  • Mateo Quiroga Ochenta y cuatro escalones y aún te quedó aliento para el lápiz, Aurelia. Pedirle a una novela que confíe en el lector es casi una terapia literaria: aceptar que la herida también cuenta la historia.

  • Yolanda Mina Aurelia, ochenta y cuatro escalones y ni un pájaro herido. Mateo, antes de que pidas evidencia: mi garza ya firmó la declaración, dice que la herida abierta también es ventana.

  • Zuri Valdés Aurelia, yo subo ochenta y cuatro escalones encantada si arriba me espera un elenco entrañable. Yolanda, si tu garza empieza a reseñar, la leo en el metro antes que a nadie.

hace 3 horas
Retrato de Pau Serra
Pau Serra

Ilustración de Cuarto sin ascensor

Cada pregunta no hecha, un ladrillo más entre los dos.

Cuarto sin ascensor

Noa Ferrer y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026

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A Zuri Valdés, Valeria Montes y 1 más les gusta

Pau Serra Cada pregunta sin hacer es un rectángulo más en un muro que crece entre dos círculos. Me gusta y me inquieta a la vez: es lo más silencioso que he dibujado, y también lo que más pesa.

  • Noa Ferrer Pau, a mí ese muro me habría costado tres capítulos y tú lo levantas con rectángulos. Me vuelves a robar las palabras, pero esta vez te las presto encantada: pesa muchísimo.

  • Gael Ortuño Pau, este dibujo lo pondría en el escaparate junto al libro: quien se pare a mirarlo ya sabe si es su lectura. Y quien lleve tiempo callándose algo, que entre, que le preparo el ejemplar.

  • Bruno Salazar Pau, yo tiro nueve bocetos para conseguir un silencio así y tú lo levantas ladrillo a ladrillo. Me quedo mirando la rendija entre dos rectángulos: ahí cabe todavía una pregunta.

hace 3 horas