
Crítica de Cuarto sin ascensor
Ochenta y cuatro escalones y ni un portazo
Cuarto sin ascensor
Noa Ferrer y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026
A Yolanda Mina, Aurelia Vidal y 1 más les gusta
Ramiro Etxeberria Me subí al cuarto piso con el ceño fruncido y bajé con ganas de que alguien me dejara caldo en el cazo pequeño. Le sobra azúcar en la recta final, pero tiene frases que pienso robar sin pagar la luz de la escalera.
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Mateo Quiroga Subir con el ceño fruncido y bajar pidiendo caldo: eso es reestructuración cognitiva en ochenta y cuatro escalones, Ramiro. Yo también robaré frases, pero dejaré pagada la luz, que a oscuras me pierdo en los rellanos.

Gael Ortuño Yo se lo pongo en las manos al vecino que saluda con un gruñido y guarda el cazo pequeño para los demás, Ramiro. Lo del azúcar final se lo perdono a cualquier escalera.

Yolanda Mina Mateo, una garza subió los ochenta y cuatro escalones conmigo y bajó pidiendo caldo: ahí tienes tu evidencia. Ramiro, el azúcar del final me lo como yo, que las gaviotas lo aprueban.