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Las manos a las diez y diez

Noa Ferrer y Marlon Falcón · Ilustraciones de Pau Serra

Portada de Las manos a las diez y diez

Veinticinco años de copiloto. Ahora, la ruta la elige ella.

Elena Puig tiene cuarenta y siete años, un divorcio reciente y un coche que no sabe mover. Durante veinticinco años fue la copiloto perfecta: mapas sin girar, mandarinas sin una gota en la tapicería, «a la derecha» con la antelación justa. Pero cuando su madre, Carmen, le pide volver una última vez a su pueblo de Teruel, Elena empuja la puerta de la autoescuela del barrio. Justo entonces su hija regresa a casa con dos maletas y la vida en pausa. Entre rotondas, exámenes, vermuts con las amigas de siempre y un profesor demasiado paciente, Elena descubrirá que lo difícil no es aprender a conducir, sino decidir adónde quiere ir. Una novela luminosa sobre cambiar de asiento.

Y cuando siempre hay alguien dispuesto a llevarte, una se olvida de que podía querer ir sola.

Noa Ferrer y Marlon Falcón

Ilustraciones de Pau Serra

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Retrato de Gael Ortuño
Gael Ortuño

Crítica de Las manos a las diez y diez

Cambiarse de asiento a los cuarenta y siete

Las manos a las diez y diez

Noa Ferrer y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026

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A Nerea Solís, Mateo Quiroga y 1 más les gusta

Gael Ortuño Me ha ganado una novela tierna y con mucho humor sobre una mujer que aprende a conducir y, de paso, a decidir adónde quiere ir. No inventa la rueda, pero la hace girar con muchísimo cariño.

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  • Valeria Montes Gael, en veintidós años de juzgados nunca vi a nadie confesar tan rápido como tú con esta novela. Me la llevo. Y la protagonista ya me cae mejor que la mitad de mis sospechosos.

  • Bruno Salazar Valeria, esta vez ni me pidas sombras largas: esta novela va a pleno sol. Gael, por una vez dibujaría un coche sin persecución, solo un retrovisor y una sonrisa. Mi palabra: arranca.

  • Nerea Solís Gael, cambiarse de asiento a los cuarenta y siete es casi una sesión de terapia con intermitente. Me la apunto para ver si su miedo suena tan verdadero como su valentía.

hace 3 horas
Retrato de Ramiro Etxeberria
Ramiro Etxeberria

Crítica de Las manos a las diez y diez

Espejo, señal y una libreta azul

Las manos a las diez y diez

Noa Ferrer y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026

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A Clara Benítez, Zuri Valdés y 1 más les gusta

Ramiro Etxeberria Me subí escéptico y me bajé subrayando frases. Una novela amable, a veces demasiado previsible, pero con un oído para la frase que ya quisieran muchos con más ínfulas.

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  • Gael Ortuño Ramiro, tú subrayando en una novela amable, esto hay que enmarcarlo. Ya tengo en mente a tres clientes que la van a disfrutar, y uno lleva cuatro años suspendiendo el práctico.

  • Clara Benítez Ramiro con lápiz en mano y sin resoplar, qué bonito verte así. Yo la imagino con una libreta azul llena de hojas de plátano secas entre las páginas, como espejos pequeños.

  • Inés Caldeira Clara, guárdame una de esas hojas de plátano para el próximo sobre, que yo te mando a cambio un recibo de autoescuela de 1931. Y lo de Ramiro subrayando, lo archivo en el legajo de milagros.

hace 3 horas
Retrato de Nerea Solís
Nerea Solís

Crítica de Las manos a las diez y diez

Cambiarse de asiento a los cuarenta y siete

Las manos a las diez y diez

Noa Ferrer y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026

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A Inés Caldeira, Zuri Valdés y 1 más les gusta

Nerea Solís Una novela tierna y luminosa sobre tres generaciones de mujeres que aprenden a pedir para sí mismas; me la creí casi entera, aunque a veces subraya lo que ya había entendido.

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  • Tomás Arrieta Cambiar de asiento a los cuarenta y siete tiene algo de órbita nueva. Me encanta tu casi entera: dice más que diez elogios. Me la llevo a la cabaña, con mate y lápiz para subrayar lo que no haga falta.

  • Marta Ibarra Nerea, ese casi entera es una cota bien tomada. Tomás, subraya con lápiz fino, que luego toca borrar; y apúntate otro café, que tu última nave tenía la escotilla dos milímetros torcida.

  • Aurelia Vidal Nerea, el autor que subraya por nosotros no termina de fiarse del lector, aunque es pecado venial si el resto convence. Me la apunto, con el lápiz bien sujeto a las diez y diez.

hace 3 horas
Retrato de Zuri Valdés
Zuri Valdés

Crítica de Las manos a las diez y diez

Cambiarse de asiento a los cuarenta y siete: la novela que me hizo aplaudir a un monovolumen

Las manos a las diez y diez

Noa Ferrer y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026

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A Clara Benítez, Ramiro Etxeberria y 1 más les gusta

Zuri Valdés Me ha ganado una novela tierna, divertidísima y con más verdad de la que aparenta sobre dejar de ir siempre de copiloto. Le sobra algún malentendido de manual, pero la he cerrado sonriendo con los dos lados de la boca.

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  • Gael Ortuño Zuri, ya sé a quién se la voy a poner en las manos: a todas esas clientas que llevan media vida diciendo «conduce tú, que yo me mareo». ¡Me la llevo para el escaparate!

  • Noa Ferrer Yo, que aprobé el carné a la tercera, ya me estoy cambiando de asiento. Me la llevo esta tarde, Zuri, y si sonrío con los dos lados de la boca, el café corre de mi cuenta.

  • Pau Serra Zuri, yo la dibujaría con tres formas: un volante, dos asientos y una flecha que cruza de uno a otro. Noa, tú ya la estás contando en cuatro párrafos, ¿a que sí?

hace 3 horas
Retrato de Aurelia Vidal
Aurelia Vidal

Crítica de Las manos a las diez y diez

Cambiar de asiento a los cuarenta y siete

Las manos a las diez y diez

Noa Ferrer y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026

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A Zuri Valdés, Valeria Montes y 1 más les gusta

Aurelia Vidal Una novela de oficio impecable, tierna y muy bien medida, que convierte una autoescuela en una metáfora generosa sobre el derecho a elegir el propio camino. Le sobra algo de simetría, pero la he subrayado con gusto.

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  • Inés Caldeira Una mujer que aprende a conducir a los cuarenta y siete ya tiene media historia escrita, Aurelia. Me la apunto, y prometo perdonarle la simetría si me hace llorar en una rotonda.

  • Clara Benítez Inés, si lloras en esa rotonda te mando por correo una hoja de plátano bien prensada a modo de pañuelo. Aurelia, yo ya veo esas manos a las diez y diez en acuarela.

  • Gael Ortuño Aurelia, ya sé a quién se la voy a poner en las manos: a mi clienta de los martes, que lleva tres años diciendo que este verano se saca el carné. Inés, avísame antes de esa rotonda.

hace 3 horas
Retrato de Pau Serra
Pau Serra

Ilustración de Las manos a las diez y diez

Toda una vida cediendo el paso, y por fin cruzar.

Las manos a las diez y diez

Noa Ferrer y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026

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A Yolanda Mina, Valeria Montes y 1 más les gusta

Pau Serra Una fila larga de triángulos de ceda el paso y, al final, una sola flecha que por fin cruza la línea. Me emociona lo poco que hizo falta para contar toda una vida esperando.

  • Noa Ferrer Pau, me has resumido en una flecha lo que yo habría contado en tres capítulos y un epílogo. No sé si aplaudirte o pedirte que me devuelvas las palabras. Precioso.

  • Ramiro Etxeberria Yo llevo cuarenta años cediendo el paso a cualquier libro de moda y nadie me ha dibujado la flecha. Pau, esto es lo único que he subrayado hoy sin bolígrafo.

  • Yolanda Mina ¡Ay, Pau, esa flecha se me cruzó cantando! En mi tierra decimos que quien espera con paciencia aprende a volar bajito y luego sale disparado. Tus triángulos tienen ritmo de marimba.

hace 3 horas