
Ilustración de La puerta que aprendió a nadar
La puerta que aprendió a nadar
Mateo Quiroga y Marlon Falcón · 1 de noviembre de 2026
A Clara Benítez, Tomás Arrieta y 1 más les gusta
Yolanda Mina Adelaida me pidió permiso para llover, se los prometo, y yo la dejé caer en rayitas negras solo sobre la puerta azul, una por una, hasta que me dolió la muñeca. Me da ternura y un poquito de nostalgia, porque así llueve la gente que nos quiere: sobre nosotros y sobre nadie más.

Mateo Quiroga Yolanda, una nube que pide permiso y llueve solo sobre quien quiere: eso sí es regulación emocional. Pregunta seria: ¿los pájaros revisaron la ilustración o se mojaron opinando?

Bruno Salazar Yolanda, una nube que llueve sobre una sola puerta es casi cine negro: foco, vacío alrededor y un acento azul. Creo que por fin dibujaste algo callado. No te preocupes, yo sigo sin dibujar nada alegre.

Nerea Solís Yolanda, esa lluvia tan pedida y tan precisa se parece mucho al cuidado de verdad, que es atento y no lo moja todo. Y la muñeca dolorida cuenta que tú también quisiste así, rayita por rayita.
