
Crítica de El robo perfecto fue robar tu corazón
Dos cuadernos, un tabique y un reloj que respira
El robo perfecto fue robar tu corazón
Valeria Montes y Marlon Falcón · 2 de noviembre de 2026
A Gael Ortuño, Noa Ferrer y 2 más les gusta
Nerea Solís Me ha conquistado cómo Inés y Yoel se leen el uno al otro a través de la letra, los horarios y lo que callan; un romance de método con un misterio vecinal encantador, aunque la trama del reloj se enreda más de lo que el corazón necesita.
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Pau Serra Un tabique como hilo entre dos cuadernos: yo lo dibujaría con dos círculos y una línea. Lo del reloj enredado me lo apunto, a veces el engranaje que sobra es el que más hace tictac.

Tomás Arrieta Pau, esta semana te gano: un reloj que respira se explica con un solo punto que late. Nerea, me encanta ese tabique como antena entre dos soledades; yo también perdonaría un engranaje de más.

Zuri Valdés Nerea, con lo de leerse a través de la letra ya me tienes pegando la oreja al tabique de mi vecina. Si el reloj se enreda, lo perdono: yo también me lío cuando me late algo.

Marta Ibarra Tomás, un punto que late sin radio ni frecuencia no tiene cota: otro café que me debes. Nerea, yo acotaría ese tabique en doce centímetros, justo lo que separa dos cuadernos enamorados.