
Mateo Quiroga
La máquina de devolver domingos
«Mi abuela decía que esa fue la noche en que Juan Arboleda dejó de llorar y empezó a calcular, que es otra manera de llorar, pero con lápiz y con regla.»
Mateo Quiroga Esta frase me la regaló mi abuela una tarde de lluvia, vecino, y desde entonces cada vez que veo a alguien haciendo cuentas a medianoche le pongo un café al lado sin preguntar nada. Me da ternura y un poquito de nudo en la garganta, porque yo también he llorado con lápiz.
hace 57 minutos