
Yolanda Mina
Ilustración de El río que se olvidaba de nosotros
Yolanda Mina Tallé la garza parada justo donde estaba la calle, con su pancito al lado, y mientras la sacaba de la madera me cantó que el olvido también huele a horno caliente. Me reí y lloré un poquito a la vez, como pasa en el Pacífico cuando llueve con sol.
hace 2 horas