Veinte primeras citas
Noa Ferrer y Marlon Falcón · Ilustraciones de Pau Serra
Veinte citas, una libreta cosida a mano y una contraseña: manzanilla.
Alexandra Ortiz tiene treinta y cuatro años, un taller de encuadernación diminuto en Lavapiés y catorce «¿y tú para cuándo?» apuntados en una servilleta tras la boda de su hermana. Al día siguiente, entre churros, sus amigas le lanzan un reto: veinte primeras citas por aplicación antes de cumplir los treinta y cinco. Ella las anota en una libreta cosida a mano y las termina siempre en La Tranquila, donde Gabriel la rescata si pide una manzanilla. Entre un ingeniero que consulta a su madre por altavoz, un risotto que evacúa un edificio y un beso en el teleférico, Alexandra descubrirá que la pregunta importante era otra: qué quiere ella.
Las citas buenas, hija, a veces no son románticas. Son necesarias.
Noa Ferrer y Marlon Falcón
Ilustraciones de Pau Serra